jueves, 20 de marzo de 2014

Presentación

Μέγαρα. Megara en el alfabeto occidental. Se trataba de una ciudad de Ática, Grecia. A unos cuarenta y dos kilómetros de la antigua Atenas, se encontraba entre dos colinas cuyos nombres son Caria y Alcathoe, en el llano de Megaris. Prácticamente hasta los años setenta, su sector dominante era el de la agricultura. Pero las ciudades griegas no destacan por sus últimas décadas.

Como ocurre con otras muchas urbes, siglos de historia avalan a Megara. Actualmente se ha convertido en un barrio de Atenas que da cobijo a treinta mil personas. Jerónimo ya habló de sus habitantes en el año 409 con un refrán: "construyen como si fueran a vivir siempre, viven como si fueran a morir mañana". Perfectas palabras para una cultura que continúa inmortal en nuestros días.

Podría explicar que se trata de una ciudad fundada por los carios, antiguos mercenarios procedentes de la actual Turquía; detallar el reinado de Niso, hijo del mítico rey Pandión II; relatar su gran período de esplendor durante los siglos VIII y VII a. C. También podría comentar cómo rivalizó con Atenas y Corinto, o cómo se alió con Esparta durante la Guerra del Peloponeso (431 a. C. - 404 a. C.). Pero no pretendo exponer una clase sobre la antigua Grecia, sino darle sentido al nombre del blog.

Con la cantidad de ciudades griegas que existen y existieron, ¿por qué Megara? 

Aquí, al igual que en otros lugares del mundo griego, se hallaron tumbas de amazonas. En la mitología clásica y griega son una antigua nación formada por mujeres guerreras, en su mayoría cerca del Mar Negro. Se cuenta que ellas se quemaban o cortaban el pecho derecho para poder usar el arco con más libertad y arrojar lanzas sin obstrucción física. Sin embargo no encontraremos la muestra de esta práctica en el arte, pues siempre se representan con ambos pechos, si bien es verdad que el derecho normalmente está cubierto.

Hay numerosas leyendas en torno a estas figuras, e incluso los máximos héroes de la mitología griega se relacionaron con ellas: Hércules, Belerofonte y Aquiles. Me centraré en este último, pues es quien tiene relación con Penthesileia (Πενθεσίλεια), reina amazona e hija de Ares (dios de la guerra) y Otrera. Ella, tras la muerte de Héctor, acude a la Guerra de Troya junto con otras doce amazonas (Clonia, Polemusa, Derinoe, Evandra, Antandra, Bremusa, Hipótoa, Harmótoa, Alcibia, Derimaquea, Antíbrota y Termodosa). Penthesileia fue protagonista de numerosas hazañas en la ciudad que da nombre a la guerra antes de ser abatida por Aquiles, quien atravesó su pecho con una lanza. Pero cuando la vio morir, el héroe quedó sobrecogido por su belleza. Se dice que fue el propio Aquiles quien enterró a la reina amazona en la orilla del río Escamandro. Otras versiones cuentan que el soldado griego Tersites se burló de él por la pasión mostrada tras matarla y Aquiles acabó con su vida, así que Diomedes (primo del muerto) arrojó el cuerpo de Penthesileia a dicho río como venganza. Personalmente me gusta pensar en que fue la primera versión la verdadera. Antianira la sucedió en el trono tras su muerte.

Pretendo hacer de este blog mi espacio, un lugar donde expresar de diferentes modos mis ideas, mis pinturas, mis manualidades... En definitiva, mi creatividad. Teniendo en cuenta esto, tal vez podría plantearme dedicar la ambientación a las musas en lugar de a las amazonas. Las musas eran, según los escritores más antiguos, las diosas inspiradoras de la música. Posteriormente se dice que estas divinidades presidían también la poesía, las artes y las ciencias. Sin embargo, estoy de acuerdo con aquella frase que dice que "a la inspiración se la encuentra trabajando".

Sentarse a esperar la gracia divina rara vez funciona. No va a caer del cielo. Hay que ir a buscarla, hay que ir a conseguirla. Y eso es lo que hacen las guerreras.

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