sábado, 26 de abril de 2014

Pasta de sal: pequeñas figuritas



Un encargo fue la razón principal por la que las hice, aunque es cierto que el motivo del pedido no aparece todavía. Ya que me ponía a moldear, decidí que no solamente haría el motivo que encargaron, sino que aprovecharía y haría más cantidad de pasta para fabricar más cosillas. Por eso han salido estos pequeños, que detallaré a continuación.

Me hizo gracia poder reproducir una galleta de esa famosa marca pero cambiando el nombre por el que empleo en mi blog. Me gusta el resultado, pero tal vez haga más probando la forma de hacer las hendiduras, ya que al endurecerse con el calor perdieron un poquito de forma, y probando a utilizar colores más claritos en los relieves. Así no queda mal, pero tal vez con tonos algo más suaves quede mejor. O quizás me equivoque, pero solo puedo saberlo probando, probando y probando.

Otro tipo de galleta que me gusta mucho es la rellena de chocolate. En el mercado podemos encontrarla de todo tipo de marcas. Una muy famosa es la que tiene como nombre el del hijo del máximo mandatario de la realeza. La forma de este dulce de pasta de sal está basado en ella, aunque ha salido más gordita y pequeña. Le quise dar la forma de corazón central hecha con hoyitos algo más gruesos que los que tienen las galletas por defecto. Y no es por nada, pero me está dando un hambre... ¡Ja ja ja!

Voy ahora con la mini-hamburguesa. He de decir que todas y cada una de las figuritas caben en la palma de mi mano, pero no todas sirven como un buen imán. El motivo es el grosor. Este es uno de los ejemplos. Aunque bien es verdad que la hamburguesita no fue creada para ser un imán, sino por el placer de hacerla. El grosor implica un peso, así que fácilmente puede utilizarse como pisapapeles o cualquier otra cosa que a uno se le ocurra.

¿Quién no ha probado al menos una vez una cookie con trocitos de chocolate por encima? Me encantan. Es muy, muy fácil hacerla con pasta de sal y la verdad es que queda bastante bien, sobre todo con los colores que simulan la galleta real. Aún no le he colocado el imán, ya que hago las figuras y les pongo imanes solo si las voy a utilizar como tales para no gastarlos, pero voy a hacerlo porque luce muy bien para colocarla en el frigorífico.

Y dejo las formas basadas en la comida para enseñar ahora la pequeña mariquita. Es algo más chiquitita que las demás. Detallé los ojos bastante, con pupilas negras sobre el iris verde y brillos blancos. Estoy contenta con el resultado obtenido con el negro que, como se aprecia en la foto (en esta y en la primera), queda brillante. Su tamaño y peso facilitan que pueda ser convertido en un imán.

Este es curioso porque no tenía pensado hacerlo. Lo que pasa es que tenía una poquita pasta sobrante y me daba pena tirarla, así que hice esta cara. Es simple pero al menos hice algo con ella. Creo que es lo que haré las próximas ocasiones si me sobra, es lo mejor antes que tirar material. En este caso tenía algo de prisa y tampoco le puse muchos detalles. Pero oye, para mi gusto es adorable.



Aquí el duendecillo. Le puse algunas pecas del mismo color que la nariz, más rosada que el resto de la cara. El pelo es a doble color y la parte más oscura del gorro también está decorado con purpurina rojiza. En la punta tiene una bolita coloreada de plata metálico. Los ojos son abalorios amarillos, por eso se ven brillantes en la foto. Tiene un tamaño y un peso perfectos para ser un imán.



                   
 
Esta brujita si puede decir que ya ha probado el frigorífico. Ha sido la elegida para ponerle el primer imán y así es como queda junto con los demás imanes de la nevera. Se une muy bien, quedó con el centro de gravedad bastante centrado, por lo que no se mueve ni un ápice una vez se pega. También tiene los ojos brillantes, en este caso azul. Al igual que pasó con la mariquita, el negro del gorro quedó también con un brillo bonito. La hebilla del cinto del gorro está coloreada con gris plata. Y, bueno, los demás detalles saltan a la vista. Me gusta especialmente la forma de la punta del gorro. ¡Se la he regalado a mi madre! Ahora puede verse en su lugar de trabajo =)

Y para terminar...

                   
¡No podía despedirme sin enseñar el imán que me habían encargado y que ya está con su dueña! Otra brujita. Esta tiene el sombrero azul brillante, el pelo bicolor, la hebilla dorada. Los ojos son móviles y tiene un lunar sobre el labio. Comprobado antes por mí, la sujeción al frigorífico es fuerte con su imán. Me consta que su destinataria está muy contenta con el resultado, tanto que me ha pedido otra. ¡Cuánto me alegro!

Así que ahora, manos a la obra. Haré una nueva tanda de figuritas entre las que se encuentran nuevos encargos además del que acabo de mencionar. Además, ayer compré un nuevo barniz para este tipo de creaciones. Tengo que decir que ya lo he probado y adoro el resultado. En cuanto los tenga listos y sus dueños los tengan en sus manos, los enseñaré por aquí.

Que tengáis un buen fin de semana.

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