jueves, 24 de abril de 2014

Un tarrito de helado con sorpresa

                   
 
Hacía unos días que se me había antojado tener un alfiletero. Pero ya se sabe como es esto, no quería comprarlo porque prefería hacerlo yo. Como me gustan los motivos dulces se me ocurrió hacer un cupcake. Sin embargo terminé creando un helado porque ya había hecho algunos pastelillos. Así que este es el resultado: helado de fresa y nata con una guinda roja en la punta sobre un bote decorado. 


Toda la tela es fieltro excepto la guinda, que es un pompón. Los colores que más me costó elegir fueron los del bote. Por ejemplo, el morado lo tenía bastante claro, pero para los otros dos colores tuve que estar un rato pensando y comparando las muestras de fieltro para ver qué tonos me parecían los más idóneos. Finalmente me decidí por el azul claro y el amarillo oscuro debajo. Como se puede leer arriba, sobre este último color bordé la frase "Keep Dreaming" ("Sigue Soñando") en hilo gordo de doble color. Para que se leyera entera necesité dos fotografías (las primeras), puesto que sigue la curvatura del tarrito. También coloqué estrellas rosas brillantes a lo largo de la franja azul, color que me pareció muy apropiado por uno de los sabores del helado.


En la base del botecito morado cosí la inicial que coloco en todas mis creaciones (la de mi nombre, claro), solo que esta vez en lugar de ser a hilo normal, la coloqué en fieltro. Combiné los dos colores que anteriormente tanto me había costado elegir. Y aunque este adorno se encuentre en la parte que sirve de apoyo a la estructura, no afecta a la hora de que se tenga en pie.



Pero eso no es todo: ¡el alfiletero trae sorpresa! Se le puede quitar la parte de arriba y así se descubre un compartimento en el que se pueden guardar cositas. Aquí enseño los ovillos de hilo grueso para que se vea más o menos cuál es la capacidad de la base. No es mucha pero sí la suficiente. Los hilos los metí en su caja correspondiente y rellené el tarrito con unos paquetes de agujas de diferentes tamaños y formas que tengo para hacer mis labores. Luego se vuelve a cerrar y queda muy bonito en la estantería. 

Es curioso que desde el principio esté refiriéndome a esta creación como "alfiletero" y no se haya visto ni un solo alfiler clavado, así que ahí van.

                  
Y sí, lo que se puede ver aquí bajo el botecillo de fieltro es parte de la jaula de Swirlix, lugar en el que duerme y se divierte jugando mientras no está fuera con nosotros. Ahora mismo, mientras escribo, lo tengo acurrucado en mi cuello y piando de vez en cuando. Es monísimo.

¡Ánimo, que mañana es viernes!

4 comentarios:

  1. Uyyyy, ¡¡¡me encanta!!! dan ganas de comérselo, lo malo iba a ser masticar los alfileres. Yo me decanté en su momento por un alfiletero dulce, pero yo lo hice en ganchillo.

    Veo mas abajo que has comprado muchas cositas, eres de las mías que va a la tienda y se queda sola. También he visto tu cajita de trapillo, y sí, es el mismo, la vida está llena de coincidencias.

    Por cierto Swirlix es precioso.

    Un saludo.

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    1. Jajajaja! Pues será mejor no masticarlos para no acabar con piercings en la lengua! Me alegro de que te guste, guapa.

      Y sí, cuando voy a una tienda a por una cosa en concreto, salgo con otras que no tenía pensado pero que no me pude resistir a comprar. Así pasa, que ya tengo bastantes cositas para crear!! Puro vicio.

      Me alegro mucho de que te guste el pequeño agaporni, es lindísimo!!

      Un abrazo!

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  2. Oye, Boss, todo lo que estoy viendo está de lujo, ¿eh?

    Muchísimo ánimo con esta aventura y ya sabes que (siempre y para siempre) cuentas con el apoyo de tu comisaria que te vigila en la lejaníar, auuuuu xD

    Me encanta el heladito, yumu, yumi ^^

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    1. Muchas gracias, guapa!! Me alegra mucho que esa sea tu opinión, y ya sabes que aún tengo que darte cosillas... Besitos.

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